Tenemos honestidad numérica cuando usamos el especialismo religioso cuando decimos que somos más sagrados, más seleccionados por el Señor que otros. Esto puede ser una protección contra lo contrario y discutiremos este asunto con mayor profundidad en un artículo posterior. Ser más elegido es la antítesis del mensaje del Curso.
Para continuar esta conversación, comencemos con algunas definiciones de marcas terminológicas. Examinaremos tanto la descripción del ego como la definición del Curso. Sólo la vanidad es completamente definible porque es la cuestión misma. La ausencia percibida a través de tipos proyectados (ilusiones) conduce directamente al especialismo religioso.
La maravilla del ego:
En el libro, el término clasificación simbólica para “milagro” es: “Una ocasión sorprendente o placentera que quizás no sea explicable por leyes orgánicas o científicas y, por lo tanto, se considera tarea de una agencia celestial”. El significado de “agencia” es “una empresa con varias partes”.
Este es un caso perfecto en el que dos partes divididas, el dios de la confianza y su versión del Dios vengativo, compiten por formas dentro de la ilusión dualista como “agencia divina”. Por esta razón los tipos no requieren corrección pero alternativamente tu cabeza que percibe esta tontería necesita corrección. Preguntar al dios de la confianza en una ocasión mágica (cambiar una forma por otra) un curso de milagros la oración y el Niño olvida quién es Él. El ego se convierte en el autor de la existencia del Hijo y la especialidad espiritual requiere raíz cuando el Niño que está recogiendo la confianza, compite con el Señor para crearse a sí mismo único para ser notado por Dios. Mientras no comprendamos esto, seguiremos siendo prisioneros de este mundo.
Un error típico para que Dios lo note aquí es creer que ajustando nuestro cerebro puede cambiar nuestro vivir (formas, figuras, comportamientos, asociaciones, etc.). Basados en el ego, si tenemos una buena vida, evitamos el castigo, pero hay muchos diseños (formas) de una gran vida que está llena de juicios. Una vez más, ajustar los tipos produce un error real, ya que aplica el juicio de que cierta variedad es mejor mientras condena otra.
No hay vida fuera del Cielo. El propósito está en tu cerebro; y el propósito de nuestra vida es aprender y practicar el perdón cuando debemos tener una mentalidad milagrosa. La paz, o la paz interior, tiene que ver con el contenido y no con la forma. Es al seleccionar lo que quizás no esté en esta tierra (el material correcto del Espíritu Sagrado) que puede ser la verdadera mente milagrosa dentro del mundo ilusorio. La maravilla es sólo un cambio de noción y no un cambio de variedad (ilusión).